Debía ser hacía mediados / finales de 2006 cuando presencié el trailer de un film con cierta miga denominado “En Algún Lugar de lo memoria“. En el se dejaba entrever una buena historia de amistad y una buena descripción de un personaje con una estética y una pose más propios de Bob Dylan que de cualquier otro que hayamos visto en pantalla. A día de hoy por fin puedo decir que me he sacado la espinita y que ya tengo una impresión definida del film de Mike Binder.
El film se centra en la figura de Alan Johnson (Don Cheadle), un dentista con ciertos problemas de pareja que un día cualquiera se vuelve a encontrar con Charlie Fineman, un viejo amigo de la universidad al que le había perdido la pista. Charlie, que antes era un dentista de éxito y un hombre que convivía con su mujer y sus hijos, se había echado completamente a perder tras el fallecimiento de toda su familia en el fatídico incidente del 11-S. El ex-dentista padece un trastorno mental importante pero no se deja ayudar por nadie…hasta que Johnson llega y decide echar toda la carne al asador en este sentido.
La sinopsis tiene su punto o por lo menos puede crear algún tipo de expectativa. La idea de tratar de reflejar una victima indirecta del 11 - S a través de la imagen de Charlie Fineman resulta cuanto menos interesante pero, por desgracia todo se queda ahí. “En algún lugar de la memoria” es un film con ciertas pretensiones de convertirse en un buen drama pero este mismo afán por conseguir ser algo grande le lleva a perder el norte y confeccionar un film lleno de matices pero carente de ningún tipo de profundidad. Llegar fácilmente a segundas o terceras lecturas en este film es imposible ya que el argumento no consigue evolucionar y se pierde por la mano de dios describiéndonos un epilogo que resulta de lo más desconcertante. Es cierto que el film está repleto de detalles conceptuales que nos remiten al efecto del 11-S (la remodelación de la cocina, la lucha contra los colosos, esa afición por todo aquello anterior a esa época, etc…) y en cierta manera llegan a ser disfrutables en cuanto a evocar se refiere pero no se consigue darles ese enfoque capaz de indirectamente definir en profundidad al personaje de Charlie. Por otra parte es una lastima que se desaprovechará el interés generado inicialmente por el personaje de Charlie Fineman. Charlie podría haber sido un personaje memorable pero acaba siendo un personaje con tintes cómicos que nunca consigue describir y cautivar por el infierno que está viviendo. Esto no es culpa de Sandler (no) sino de un guionista que no ha sabido encontrar unos diálogos que consigan abrir esa pequeña caja de Pandora que Charlie guarda en su corazón…
Evidentemente el film también tiene aspectos notables: la música que acompaña el film es impecable (Pearl Jam, The Who, Bruce Springsteen, Jackson Browne, … lastima que estos temas no formen la BSO física del mismo) y las actuaciones del reparto. Mientras que Sandler y Cheadle están correctos aquí quien parte el bacalao es Jada Pinkett Smith, una señora actriz que se come en pantalla a cualquiera que se digne a compartir plano con ella. Que no os extrañe que algún día la veamos con una estatuilla en su mano derecha…
“En Algún Lugar de la Memoria” es un film podría haber sido un drama excelente sobre la crudeza y la amargura del dolor que nos provoca la memoria pero lamentablemente se queda en otro drama más sobre un personaje propio de la Miramax que pretende ser algo que no llega a ser. Binder lo tenía todo para ganar pero aquí ha demostrado que en los momentos clave no sabe jugar sus cartas.
Etiquetas: adam sandler, don cheadle, en algun lugar de la memoria, jada pinkett smith, reign over me


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