“Sexy Money” en abierto
La familia más rica de la capital del mundo (aka Nueva York). Ése es el principal (y único, y de hecho es suficiente) atractivo de “Dirty Sexy Money”. En realidad el protagonista de la serie es un abogado que más o menos se ve forzado a tomar las riendas de la familia, pero, seamos serios, ¿a quién le importa lo que le pueda suceder a un mísero picapleitos cuando podemos regodearnos en los buenos, malos, peores y mejores momentos (y sobre todo, trapos sucios) de semejante familia)?
Darling es el apellido de dicha familia y 35.000 millones de dólares la bonita cifra que decora su cuenta corriente. Pero vamos a conocerlos uno a uno, porque, ciertamente, no tienen desperdicio:
- Patrick “Tripp” Darling III: El patriarca, el “creador de imperios”, el único que parece sensato dentro de esta vorágine de suciedad, sexo y dinero. Pone en manos de Dutch, su mejor amigo, el control de la familia, un abogado que ha de lidiárselas con todo tipo de situaciones extravagantes para que el reino de los Darling no se desmorone. Al comienzo de la serie dicho abogado muere y es su hijo, Nick, quien, seducido por Tripp, ocupará su lugar.
- Letitia “Tish” Darling: Mujer de Tripp y amante de Dutch por 40 largos años, al principio de la serie parece una mosquita muerta pero luego demuestra que tiene su “puntito”.
- Patrick Darling IV: El hijo mayor, Fiscal General de Nueva York y candidato al senado de los Estados Unidos, tiene un pequeño secreto: un affair con una transexual llamada Carmelita.
- Brian Darling: Hombre conservador en apariencia (de hecho, es reverendo), aunque como todo Darling que se precie tiene que tener un trapo sucio, y el del segundo hijo de los Darling se llama Brian Jr., su hijo fruto de una canita al aire con una feligresa.
- Karen Darling: 3 veces divorciada y a punto de contraer matrimonio con un golfista que sólo la quiere por su dinero, la hija mayor todavía sigue enamorada de Nick desde que ambos tuvieron un romance de adolescentes, a pesar de que éste esté felizmente casado.
- Juliet y Jeremy Darling: Los gemelos, par de ovejas negras de la familia, a sus casi 25 años todavía no han hecho nada productivo y no parecen tener intención de mover el culo de sus sofás de diseño más que para gastar millones de dólares en fiestas. Para muestra, un botón: Juliet tuvo una pelea que acabó con una amistad de toda la vida debido al plagio de su flequillo por su amiga. Jeremy jamás ha visto Nueva York fuera de Manhattan y considera que cualquiera que no disponga una fortuna similar a la suya es pobre. Como las ratas.
De estas joyas tiene que cuidar Nick, y a la vez tratar de conseguir que no le suceda lo mismo que a su padre: ser absorbido por los Darling en detrimento de su propia familia. Y, tal y como es de esperar, ello le resultará una tarea excesivamente difícil. De hecho, ése es uno de los defectos de “Dirty Sexy Money”: la previsibilidad, y es que a lo largo de sus 10 únicos episodios emitidos hasta ahora en América, hay varias sorpresas que me las he autodestripado.
Sin embargo, hay que verla como lo que es, un mero entretenimiento que gira en torno a esta peculiar familia. Nada más, ni moralinas, ni consejos, ni vernos reflejados (qué más quisiéramos)…
Para verla (consejo de Ander, hacedme caso, que es una serie bastante ligerita) tan solo tenéis que sintonizar este domingo Antena 3 en horario de prime time (por cierto, que aquí han acortado el título a “Sexy Money”). Y para los que prefieran la versión original (sólo la voz de Donald Sutherland, quien interpreta a Tripp, lo merece de lejos), pues en los distribuidores tradicionales del internés.
Que la digieran bien ustedes.
Etiquetas: antena 3, dirty sexy money, donald sutherland, nueva york


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